Dos caminos distintos
- Novación: pides a tu banco actual que mejore las condiciones (tipo, plazo). Suele ser lo más barato y lo primero que conviene intentar.
- Subrogación: otro banco paga tu deuda al actual y tu hipoteca pasa a él con nuevas condiciones.
Cómo saber si compensa
Compara la cuota y los intereses totales de la hipoteca nueva con los de la actual en la calculadora de hipoteca. Después resta los costes del cambio: comisiones por cancelación o subrogación (limitadas por ley, ver cuánto cuesta cancelar una hipoteca), tasación y gestión.
Regla práctica: si el ahorro total en intereses es claramente mayor que los costes del cambio, compensa. Cuanto menos plazo quede por pagar, menos ahorras, así que suele convenir cambiar pronto.
Recuerda que el banco nuevo también estudiará tu perfil (ver cómo te estudia el banco).