Los dos grandes bloques: devengos y deducciones
Toda nómina se divide en dos columnas:
- Devengos: todo lo que la empresa te paga — salario base, complementos, pagas extra prorrateadas si aplica, horas extra, dietas. La suma de los devengos es tu salario bruto.
- Deducciones: todo lo que se resta — cotizaciones a la Seguridad Social y retención de IRPF, principalmente. La resta de devengos menos deducciones es tu salario neto, lo que de verdad recibes en la cuenta.
Los conceptos del salario (devengos) más habituales
- Salario base: la parte fija pactada en el contrato o el convenio.
- Complementos salariales: antigüedad, idiomas, responsabilidad, nocturnidad — cualquier plus que se suma al salario base.
- Complementos extrasalariales: dietas, kilometraje, plus de transporte — no cotizan ni tributan igual que el resto, porque se consideran compensación de un gasto, no salario propiamente dicho.
- Horas extraordinarias: tienen un tratamiento especial en cotización e IRPF distinto al resto del salario.
Las deducciones: de dónde salen los dos grandes descuentos
Debajo de los devengos aparece el desglose de las cotizaciones a la Seguridad Social (contingencias comunes, desempleo, formación profesional) y la retención de IRPF, cada una como un porcentaje sobre una base distinta. Para el detalle exacto de cada porcentaje y cómo se calculan, lo cubrimos aparte en la calculadora de sueldo neto, que ya desglosa ambos conceptos con los tipos de 2026.
Las bases: por qué hay varias y no una sola
Una nómina suele mostrar más de una «base», y no es un error:
- Base de cotización: la cantidad sobre la que se calculan las cotizaciones a la Seguridad Social. No siempre coincide con el salario bruto exacto, porque algunos conceptos (ciertas dietas, por ejemplo) no cotizan.
- Base sujeta a IRPF: la cantidad sobre la que se calcula la retención de impuestos, que tampoco tiene por qué coincidir con la de cotización.
Qué revisar si algo no te cuadra
Si tu nómina cambia de un mes a otro sin que haya cambiado tu sueldo, lo primero que hay que mirar es si ha cambiado algún complemento variable (horas extra, un plus puntual) o si la empresa ha ajustado el porcentaje de retención de IRPF, algo que suele revisarse a mitad de año o cuando cambian tus circunstancias personales declaradas.