Sueldo

Diferencias de nómina entre contrato indefinido y temporal en 2026

Desde la reforma laboral de 2021-2022, los contratos temporales están mucho más limitados en España. Esto es lo que de verdad cambia en la nómina según el tipo de contrato, más allá de la estabilidad.

El salario bruto y neto no cambian por el tipo de contrato

Es un error habitual pensar que un contrato temporal paga «menos» por ley: el salario se pacta según el puesto y el convenio, no según la duración del contrato. A igualdad de puesto y jornada, un contrato temporal y uno indefinido deberían tener el mismo salario bruto, y por tanto una cotización e IRPF calculados igual.

Dónde está la diferencia real: qué pasa al terminar

La diferencia importante no está en la nómina mensual, sino en la indemnización por fin de contrato:

  • Contrato temporal: al finalizar, da derecho a una indemnización proporcional al tiempo trabajado, bastante inferior a la de un despido improcedente.
  • Contrato indefinido: no genera indemnización por el mero paso del tiempo; si la empresa quiere terminarlo, tiene que justificar una causa (objetiva o disciplinaria) o asumir una indemnización por despido improcedente, bastante mayor que la de fin de contrato temporal.
Esa indemnización no aparece en tu nómina mensual, pero es la diferencia económica más relevante entre los dos tipos de contrato a largo plazo — mayor estabilidad y mayor coste para la empresa en caso de ruptura.

La cotización empresarial sí es distinta

Lo que la empresa paga por ti (no lo que ves en tu nómina) también cambia. Los contratos temporales de menos de 30 días llevan una cotización adicional que paga la empresa al terminar (unos 33 € en 2026 según la información publicada) y, históricamente, el tipo de cotización por desempleo de la empresa ha sido más alto en los temporales que en los indefinidos. Es una de las palancas con las que la ley intenta desincentivar la temporalidad. Este coste lo asume la empresa, no se descuenta de tu nómina. Confirma los tipos vigentes en la Seguridad Social.

Fijo-discontinuo: un caso intermedio

El contrato fijo-discontinuo, cada vez más habitual tras la reforma, es formalmente indefinido pero con periodos de actividad e inactividad previsibles (por ejemplo, trabajo de temporada). Durante los periodos de inactividad no se cobra salario, pero se mantiene la antigüedad y, bajo ciertas condiciones, puede generar derecho a prestación por desempleo durante esos periodos — una combinación que no existe ni en el temporal puro ni en el indefinido ordinario.

Qué mirar al comparar dos ofertas

Más allá del tipo de contrato, compara siempre el salario bruto anual completo (con pagas extra incluidas o no) usando la calculadora de sueldo neto, y ten en cuenta la estabilidad del puesto como un factor aparte del número que aparece en la nómina — no se puede meter directamente en la misma cuenta que el sueldo.

Sigue leyendo