Lo que el asalariado no ve
En una nómina, la empresa paga su parte de la Seguridad Social y tú solo ves tu parte. Un autónomo paga una cuota única que cubre su cotización completa, por eso la cuota se siente mucho más alta.
De facturación a neto: las partidas
- Cuota de autónomos a la Seguridad Social.
- Gastos deducibles de la actividad (software, material, gestoría).
- IRPF, que se adelanta cada trimestre.
- IVA, que no es ingreso tuyo: lo cobras y lo ingresas.
Para comparar un empleo con una actividad propia, calcula primero el neto de una nómina con la calculadora de sueldo neto y exige a la actividad propia un margen mayor: no tienes vacaciones pagadas, ni bajas pagadas igual, ni la misma protección por desempleo.
Y piensa en el futuro: la pensión depende de lo que cotices (ver jubilación de autónomos).