Jubilación

A qué edad te puedes jubilar en España: ordinaria y anticipada

No hay una única edad de jubilación para todo el mundo: depende de cuántos años hayas cotizado, y existe margen para adelantarla o retrasarla con sus propias condiciones.

Por qué no hay una sola edad para todos

Desde la reforma de 2011, España está aplicando un calendario transitorio que ha ido subiendo la edad ordinaria de jubilación año a año hasta estabilizarse en los 67 años (en 2027). Según fuentes especializadas, en 2026 la edad ordinaria es de 66 años y 10 meses. Pero hay una excepción clave: quien acredita muchos años cotizados (38 años y 3 meses en 2026, y algo más cada año) puede jubilarse a los 65, sin ninguna penalización. Por eso dos personas de la misma edad pueden tener una edad ordinaria de jubilación distinta según su historial de cotización.

No te fíes de memoria de una cifra exacta. El calendario transitorio cambia cada año y las cifras concretas (edad exacta, años cotizados que dan derecho a la excepción) varían según el año en que cumplas la edad de jubilación. El dato fiable para tu caso está en «Tu Seguridad Social» o llamando al teléfono de información de la Seguridad Social.

Jubilación anticipada: adelantarla tiene un precio

Hay dos tipos principales de jubilación anticipada:

  • Voluntaria: puedes adelantarla hasta 2 años antes de tu edad ordinaria, con un mínimo de años cotizados y una pensión resultante que debe superar un mínimo. Lleva aplicados unos coeficientes reductores por cada trimestre de anticipación.
  • Involuntaria (por ejemplo, tras un despido o un ERE): se puede adelantar algo más, hasta 4 años antes, con coeficientes reductores generalmente algo menos penalizadores que en la voluntaria.

Los coeficientes reductores se aplican sobre la base reguladora y son permanentes: no se recuperan al llegar a la edad ordinaria. Por eso jubilarse 2 años antes no solo da 2 años menos de cotización, sino una pensión mensual más baja de por vida.

Jubilación demorada: el otro sentido

Retrasar la jubilación más allá de la edad ordinaria también tiene recompensa: por cada año (o fracción) que sigas trabajando y cotizando después de cumplir la edad ordinaria, se aplica un incentivo que sube el porcentaje de la base reguladora, pudiendo superar el 100 %. Es la operación contraria a la jubilación anticipada: en vez de penalización, hay bonificación.

Cómo encaja esto en tu plan de ahorro

Si tu idea es jubilarte antes de la edad legal, el coeficiente reductor de la pensión pública hace que tu ahorro privado tenga que cubrir una parte mayor de lo que necesitas cada mes — no solo los años de diferencia hasta la edad ordinaria, sino también la pensión más baja que vas a cobrar el resto de tu vida. Merece la pena meter esa pensión ya reducida (y no la de la edad ordinaria) en la calculadora de jubilación e independencia financiera para no quedarte corto.

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